El consultante

Naturalmente, muchas de las cualidades dichas para el astrólogo hay que tenerlas en cuenta respecto al consultante, como las referentes al carácter, la capacidad de comprensión, el grado de cultura general, la madurez personal, la historia vivida y su situación actual. Pero, además, está la propia elaboración que el consultante hace de la interpretación del astrólogo, y que le viene no sólo de su grado de comprensión, sino de su fantasía, asociaciones realizadas con otras vivencias, y de sus necesidades inmediatas: el resultado muchas veces poco tiene que ver con la interpretación misma. Cuántas veces el astrólogo no se oye decir: «Porque usted me dijo tal…», cuando sabe positivamente que jamás él pudo decir semejante cosa…

Por otra parte, y al hablar del consultante, debemos referirnos a algunas limitaciones con las que se encuentra el astrólogo frente a la interpretación de un tema natal.

Así, es necesario decir que el desarrollo de este trabajo se ha enfocado únicamente a la interpretación del tema natal de una persona. Sin embargo, el objeto de interpretación podría ser un animal o una cosa, pero entonces el proceso requerido debería ser distinto, naturalmente. Claro que de antemano debemos saber si se trata de una persona, un animal o una cosa, pues el tema astral en sí no nos aclara este fundamental detalle.

Una vez esclarecido este punto, y cuando ya sabemos que el tema de estudio es el de una persona, hay que ver con qué limitaciones se encuentra de entrada la Astrologia.

Aparte de las limitaciones del lenguaje, que después esbozaremos, existen otras limitaciones de la interpretación astrológica.

Para empezar, no puede saberse por el tema mismo si se trata de un hombre o de una mujer, cosa que debemos, por tanto, conocer de antemano. Y evidentemente, la interpretación cambia. Así, el Sol será tanto para el varón como para la hembra el Yo consciente, el núcleo vital, pero para la mujer será, además, la imagen del Hombre; y la Luna, además de la sensibilidad y el subconsciente o la madre para los dos, será la Mujer para el hombre. Y así sucede con otros valores planetarios.

Tampoco se conoce a qué clase social pertenece la persona, hombre o mujer, en cuestión. Si a una clase acomodada o a una clase de pocos recursos económicos. Lo que sí puede interpretarse, por ejemplo, respecto a la situación económica, es si la persona estudiada se elevará por encima de su medio familiar, si aumentará sus bienes o si perderá la situación y fortuna de nacimiento.

Y, por último, aunque podemos señalar en grandes líneas su vida personal, como no se trata de adivinar sino de profundizar en el conocimiento de un ser humano, es preferible conocer su historia lo mejor posible. Además, este conocimiento nos puede permitir en ocasiones ajustar con exactitud la hora de nacimiento, ya que podremos cotejar cada hecho personal de relevancia con las configuraciones astrales en curso.

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