Dominio de los factores de tensión o distensión

Como hemos visto al analizar los distintos elementos de la estructura zodiacal, en el fondo éstos suelen definirse a partir de la dicotomía tensión/distensión. Efectivamente, ésta se aprecia en las mismas cualidades elementales, Calor/Frío o Sequedad/Humedad; en los elementos y signos, Fuego, Aire (masculinos)/Agua, Tierra (femeninos), o incluso en las mismas dialécticas planetarias, por ejemplo en la de Marte/Venus, y, naturalmente, en los aspectos entre planetas, siendo la dicotomía oposición/trígono la más evidente.

Recordemos que esta tensión/distensión no expresa más que el movimiento propio de la vida, por lo que es fundamental un equilibrio entre ambas para que algo exista, viva. De lo contrario, un exceso de tensión tanto como de distensión son mortales, el uno por su destructividad y el otro por su atonía. Por tanto, esta dicotomía expresará, asimismo, en qué medida es más fuerte el instinto de vida o el instinto de muerte en una persona, y cómo en esta pugna (que todos llevamos dentro, como reconoce el psicoanálisis en la actualidad) el individuo mantiene su equilibrio. Y en la forma cómo soluciona estas fuerzas contradictorias en sí mismo vemos cómo es él, cuál es realmente su fondo. Y en cada persona es distinto y verdaderamente propio este desafío…

Por tanto, es una cuestión que de entrada hay que observar detenidamente. Para ello es útil hacerse un esquema en dos listas: la correspondiente a la tensión (+) y la correspondiente a la distensión (-), e incluso, para una mejor visualización, distinguirlas por dos colores distintos (rojo y azul, por ejemplo).

Como ejemplo, véase la interpretación posterior del tema astral de Salvador Dalí.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que no todos los aspectos de tensión (oposición o cuadratura) son realmente tensos. Pongamos por caso, una cuadratura de Venus en Cáncer con Júpiter en Libra: ésta nos hablará precisamente de relajación emocional; o simplemente una oposición Marte-Neptuno, que indica una atonía energética. Incluso el mismo Marte sólo, en Cáncer, por ejemplo, nos habla de una energía pasada por agua, carente, en consecuencia, de tensión. Una regla dorada al respecto es recordar que la Tradición señala que los planetas rápidos se ven en su acción coloreados por los lentos, sin perder su esencia. Así, una Venus en aspecto con Saturno será una Venus saturnina y no un Saturno venusino; o un Marte en relación con Neptuno, un Marte neptuniano, no un Neptuno marciano. Constructiva o destructivamente, eso nos lo dirá el conjunto de relaciones establecidas por ambos planetas. Y, si el factor lento es el que colorea al rápido, las constelaciones o signos, formados por estrellas fijas, serán los que coloreen a los planetas. Así, la constructividad de Saturno en Acuario se expresará a través de un orden mental; en Libra, artístico; o en Tauro, material.

Una vez realizada esta labor, es muy bonito ver si existe un exceso de energía o una carencia; si, por ejemplo, sentimentalmente, la persona en cuestión es activa o regresiva; o si su acción sobre las circunstancias ambientales, sobre el mundo exterior, es transformadora o se limita a un mero instinto de conservación.

De todas formas, en esta primera aproximación a un tema astral y antes de entrar en su análisis detallado, sólo se apreciará la dirección de esta tensión o distensión de forma aproximada, ya que tan sólo podrá juzgarse cuantitativamente, es decir, si hay más elementos de tensión que de distensión.

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