Primera visión: Estructuras

Nada más ver el tema astral de Dalí,39 lo primero que observamos es que la mayoría de astros se encuentran en el hemisferio superior, por encima del horizonte. De entrada, esto nos habla de alguien con una necesidad acuciante de proyección externa. Esta necesidad se ve corroborada y acentuada extraordinariamente por la angularidad de la Luna, regente del Ascendente, ubicada justamente en el Medio Cielo, lo que aumenta imperiosamente la tendencia de la personalidad a proyectarse y encumbrarse.

A continuación, observamos el predominio de planetas en el meridiano oriental, lo que otorga gran conciencia de sí mismo y seguridad en las propias capacidades.

Vemos, asimismo, cómo este hemiciclo de planetas se encuentra contenido dentro de una oposición (la de Urano a Neptuno).40

De todas formas, es curioso observar que, si prescindiéramos de los planetas transaturninos, descubiertos sólo a partir del siglo XVIII, y nos atuviéramos al septenario tradicional, los astros desde el Sol a Saturno, incluidos, se encontrarían encerrados dentro de una cuadratura de Marte a Saturno, en realidad de Saturno a Sol, Mercurio y Marte en estrecha conjunción, situados muy elevadamente, lo que también nos hablaría de la extrema necesidad de autoafirmación a través de una gran tensión personal.

A continuación, vemos sobresalir como figuras:

En primer lugar, la cuadratura de Luna, angular en el MC y regente del ASC, con Urano y Neptuno, ambos en oposición a su vez entre ellos:

Por otra parte, el stellium en Tauro, formado por Marte, Mercurio Sol y Venus, ya es de por sí un factor extraordinariamente significador de la personalidad.

Y dentro de este stellium, una estrecha conjunción de Sol, Mercurio y Marte en cuadratura con Saturno:

Además, se encuentra la figura formada por Venus, en Tauro, en armonía con Urano y Neptuno:

Y, como última figura, la armonía de Júpiter (en X, y por tanto, significativo) con Saturno y Plutón:

Es decir, por una parte:

Y por otra:

La figura formada por la conjunción Luna-MC, en cuadratura a la oposición Urano-Neptuno, nos habla de una personalidad (Luna, regente ASC) con una enorme necesidad de proyección pública (Luna conjunción MC), dotada de una gran agresividad y capacidad de dinamismo (Luna en Aries), y extraordinariamente imaginativa, intuitiva y original. Fantasía y originalidad rallantes en la insania (oposición de Urano-Neptuno, ambos en cuadratura al regente de la personalidad. Luna, desde los sectores VI/XII, que —como sabemos— son significativos de la salud física y psíquica). Esta configuración haría tender a Dalí a la megalomanía y paroxismo, agravado por el stellium de Tauro, la conjunción Sol-Mercurio-Marte, en cuadratura con Saturno. Este stellium nos habla de una gran concentración, debido a la convergencia fuerte de importantes aspectos de la personalidad, como son la energía vital o el Yo (Sol), la inteligencia o capacidad analítica (Mercurio) y la actividad y energía transformadora (Marte) hacia un mismo foco: sus aspiraciones artísticas (ubicación del stellium en Tauro y en el sector XI, el de los deseos y objetivos). La cuadratura de Saturno indica no sólo frustración del instinto de placer (Tauro) por un imperativo moral (Saturno en Acuario), sino el rigor exigido a estos deseos y la necesidad de implacable estructuración.

¿Tienen estas contradicciones, estas tensiones, vía de salida, vía de escape? Veamos las figuras de distensión: sí, y de una forma muy bella, ya que ahora vemos como todo ello, en realidad todo el tema, nos lleva a Venus, en Tauro, su domicilio, y elevada, en el sector X. Como sabemos, Venus es la diosa de la sensualidad, de la fructificación, del deseo, del placer; es el astro del Arte. Efectivamente, Venus soluciona la figura de tensión creada por la oposición de Nep-tuno-Urano-Luna, a través de su armonía tanto con Neptuno como con Urano. Pero, además, Venus es señora del stellium en Tauro y, por tanto, salvadora de la tensión de este stellium con Saturno. Pero, además, hay que subrayar la importancia de esta Venus, ya que incluso el señor de la misma Luna en Aries, Marte, se encuentra a su vez bajo la dependencia de Venus, por hallarse en Tauro, y lo mismo sucede con el resto de planetas, a excepción de Saturno, que se ubica en su propio domicilio. (De ahí, vemos la importancia de que un astro se encuentre en su domicilio.) Es decir, que Venus es dueña y señora del tema astral de Dalí, dispositora de éste, y de cuyo dominio sólo escapa Saturno. Arte, sí, pero, en consecuencia, con rigor. Y a este rigor contribuye, finalmente, la otra figura armónica, la de Saturno-Júpiter-Plutón, que nos habla de estructuración, sistematización y control en la expansión.

En resumen, y tras sólo un primer vistazo al tema astral de Salvador Dalí, en el que aparecen las estructuras fundamentales, podemos afirmar, en primer lugar, la importancia de la proyección pública de la personalidad. Una personalidad activa, fogosa, de extraordinaria sensibilidad, intuición, fantasía e imaginación, vividas éstas de una forma paroxística, que raya la insania. Por otra parte, una gran concentración de la personalidad hacia un trabajo constructivo, laborioso, minucioso, guiado o exigido por un gran rigor. También podría interpretarse como un gran impulso hacia el placer, una avidez de satisfacer los propios deseos (stellium en Tauro), inhibidos, pero sublimados, por el rigor (Saturno en Acuario).

La salida a la insania la permite el arte (es decir, esta Venus, dispositora de todo el tema, elevada y en Tauro, signo de arte) y a ello ayuda un gran rigor y profundidad (armonía Plutón-Júpiter-Saturno).

Vemos, pues, un equilibrio; un equilibrio entre las figuras de tensión y las figuras de distensión. Un equilibrio, finalmente, de la personalidad a un nivel profundo. Pero, además, podemos verlo haciendo una lista de los factores de tensión y los factores de distensión. Para ello, haremos dos columnas: en la de la izquierda (quien quiera puede dibujarlo en rojo), anotaremos, uno tras otro, los elementos de tensión; en la columna de la derecha (podría dibujarse en azul), anotaremos los factores de distensión. Así:

Como vemos, una vez más, se corrobora el equilibrio que ya vimos entre las figuras de tensión y las de distensión.

Así pues, una vez recibida la primera impresión del tema, pasaremos ahora al desarrollo analítico propiamente dicho.

Deja un comentario

Identificación