Capacidad energética

Para ver la vitalidad o la capacidad energética de una persona, tenemos que mirar el Sol, la Luna y el Ascendente, o sea, la energía vital, los procesos corporales y el temperamento. Éstos son los dadores de vida o hyleg.42 Como sabemos, el Sol se encuentra en Tauro, en el sector XI (lugar hylegíaco), la Luna en Aries está angular en el Medio Cielo (lugar también hylegíaco) y es regente del Ascendente en Cáncer. El Ascendente Cáncer, al ser un signo femenino, de Agua, no es indicador de una gran energía vital; denota más bien un temperamento pasivo y no muy fuerte. Ello se ve compensado por una Luna en Aries que da vitalidad y energía, pero una energía no tanto interna como de acción y dinamismo externos. El Sol en Tauro nos revela una naturaleza fuerte, ya que Tauro es un signo de fortaleza, pero también una fortaleza pasiva; es decir, se trata de una gran capacidad energética de resistencia, que le da un físico sólido, fuerte y resistente. Este Sol se encuentra además en armonía con el Ascendente, lo que refuerza la fortaleza física. Sin embargo, tanto Sol como Luna como Ascendente tienen, por su parte, factores inarmónicos, que son los que constituyen los peligros para esta energía vital, de enfermedades corporales, etc. Es decir, constituyen factores anaréticos.43

Así, vemos como el Sol se encuentra en conjuncion con Marte; lo cual es un riesgo de accidentes, ya que otorga una gran tensión personal que puede conducir a situaciones peligrosas, pero además ambos se encuentran en inarmonía con Saturno (Saturno, como sabemos, es un principio de muerte) y además se encuentra en el sector VIII, es decir, el sector de la muerte. Ello significa, pues, un impedimento a esa resistencia, es un factor de debilidad, de constitución física frágil. Por su parte, la Luna se encuentra tanto en inarmonía con Neptuno como con Urano, ambos en el eje VI/XII o sectores de enfermedad. Por tanto, denota una constitución física con problemas corporales fuertes. Por su parte, el Ascendente recibe la inarmonía de Júpiter, lo que denota una fuerte distensión.

En definitiva, el tema no nos muestra una personalidad física de gran energía, sino más bien con resistencia, pero amenazada por graves peligros de salud. Cáncer y la Luna nos denotan problemas de estómago, de los que siempre padeció Dalí, y el Sol en Tauro, de garganta, que también padeció Dalí.

«Por aquel tiempo era propenso a desmayos reales, después de subir o bajar las escaleras demasiado aprisa. Asimismo, sangraba mi nariz con frecuencia, y había de guardar cama periódicamente por anginas.»44

En definitiva, estas configuraciones denotan una actividad física positiva (Luna en Aries), de constitución resistente (stellium en Tauro), pero frágil (inarmonía de Saturno, y eje VI/XII).

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