Las dialécticas planetarias

Por otra parte, hemos planteado de entrada un análisis estructural, ya que éste permite una visión de la función de cada planeta a partir de su posición dentro del conjunto zodiacal. Es decir, que partimos de la consideración del campo zodiacal, o sistema solar, como una globalidad, dentro de la cual cada astro, a partir de su relación con los demás astros y su función dentro de la globalidad, adquiere su individualidad específica. Función que da lugar al significado simbólico o esencia del planeta. Debido a ello, esta visión estructural es más compleja y exacta que el mero análisis individualizado y aislado de cada planeta.

Dialécticas planetarias.

Y en esta fundamentación estructural, hemos otorgado principal relevancia a las relaciones dialécticas de los planetas entre sí, en especial a la dialéctica por oposición, o sea al enfrentamiento entre dos planetas por su regencia en signos opuestos entre sí. Por ejemplo, si Marte rige Aries, primer signo del Zodíaco, establecer su simbolismo a partir de su relación dialéctica con Venus, regente del signo opuesto en el orden zodiacal, Libra.

Hemos dado prioridad a esta dialéctica por oposición u oposición dialéctica (3), ya que la base de la dialéctica se encuentra en la oposición o enfrentamiento entre dos términos contrapuestos, calificando de dialéctico todo aquello que se mueve en virtud de alguna negación (4),  es decir, que en su naturaleza lleva implícita una contradicción interna fundamental. Como dice Heráclito, padre de la dialéctica: «La guerra es el padre de todas las cosas.» Damos relevancia a este enfoque dialéctico, ya que él se encuentra en la concepción de base de todo el sistema astrológico, como iremos señalando a lo largo de cada uno de sus componentes: de las Cualidades Elementales (lo Frío se opone a lo Caliente; lo Seco, a lo Húmedo), de los Elementos (lo masculino —Fuego y Aire— se opone a lo femenino —Tierra y Agua—) o de los aspectos (conjunción/oposición).

Dialécticas planetarias.

Sin embargo, así como en el Septenario tradicional aparece una estructura interna plenamente coherente, en las regencias atribuidas modernamente a los tres transaturninos de descubrimiento reciente, Urano, Neptuno y Plutón (5),  esta coherencia deja que desear. En las regencias que la mayoría del pensamiento astrológico actual les atribuye no aparece ninguna relación dialéctica entre sí, ni siquiera una dialéctica lateral. Efectivamente, si bien Neptuno por su regencia en Piscis, sigue a la de Urano en Acuario, Plutón rige, sin embargo, un signo no contiguo a éstos. Y, desde luego, es inexistente una dialéctica por oposición. Ello, y lo repetimos una vez más, siempre  que nos atengamos al estricto orden de la estructura zodiacal y, además, no acudamos a ningún elemento extraño o por descubrir, para así justificar y hacer encajar nuestras teorías.

Por tanto, en el análisis de los planetas modernos, Urano, Neptuno y Plutón, hemos hecho una descripción aparte e individualizada.

A continuación pasaremos al análisis estructural del Septenario tradicional: Sol, Luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno.

Deja un comentario

Notas
  • 3. En lugar, por ejemplo, de una dialéctica lateral como la establecida por André Bar-bault en su Tratado práctico de Astrología, Ed. Visión Libros, pp. 137 y ss.
  • 4. Ramón Valls Plana, La Dialéctica, Ed. Montesinos, p. 7.
  • 5. Urano fue'descubierto en 1781; Neptuno, en 1846, y Plutón, en 1930.
Bibliografia
  • Barbault, André, Traité Pratique d'Astrologie, Éd. du Seuil, París, 1961. Trad, al castellano por Guiomar Eguillor: Tratado práctico de Astrologia, E. Visión Libros, Barcelona, 1980.
  • Morpurgo, Lisa, Introduzione all' Astrologia e descifrazione dello Zodiaco, 1973. Trad, castellana: Introducción a la Astrologia, Plaza & Janés, 1974.
Sugerencias
  • Lo más importante a considerar es que el simbolismo atribuido tradicionalmente a cada planeta viene determinado por:

    1- Su pertenencia al sistema solar, con especial importancia de su distancia al sol.
    2- Su situación y relaciones dialécticas dentro de la estructura del Zodíaco.

    Por tanto, no puede considerarse simbolismo alguno planetario si:
    1- Un astro no es considerado un planeta de nuestro sistema solar.
    2- Su simbolismo planetario no está en coherencia con la situación dentro de la estructura zodiacal.

    Si no se cumplen ambos requistos, toda teoría es posible por más fantasiosa que sea.
    El ejemplo más representativo es el de Plutón, que no responde a ninguno de los dos requisitos.
    Otro ejemplo sería el de hipotéticos planetas, pues no responderían a criterios astronómicos. Uno de los autores que considera en su estudio a planetas hipotéticos es Lisa Morpurgo (Ver bibliografía)

Identificación