Las Cualidades Elementales

Caliente

Principio dinámico, fuerza centrífuga, que se expande de dentro hacia fuera, fuerza motora que da lugar a la motricidad, movilidad y dilatación. Principio de combustión, anima y transforma la materia haciendo que evolucione de unas formas a otras (por ejemplo, en la transformación de una materia en otra siempre interviene el calor). Acción vitalizante, estimulante, calor orgánico. Principio de exteriorización.

Psicológicamente: espíritu emprendedor, energético y enérgico;  deseo de acción y proyección, de actividad y movimiento, entusiasmo, vitalidad, vivacidad, optimismo, decisión, voluntad, dominio. Carácter extrovertido.

Físicamente: facciones fuertes y acusadas, tinte enrojecido.

 

Húmedo

Principio plástico disolvente y fecundante. Principio de distensión, de pasividad, de relajación, de fluidez, de flexibilidad, de adaptabilidad —pues se amolda a cualquier forma—, de homogeneidad y de fusión, pues por él todo acaba unificándose. Principio fecundante, favorece el nacimiento de cualquier ser o germen. Su acción es temperante y emoliente.

Psicológicamente: carácter distendido, amoldable, tranquilo, lento, receptivo, adaptable, sensible, delicado, emotivo, imaginativo, creativo, pero también pasivo, indeciso, inestable, perezoso, incapaz de todo esfuerzo e iniciativa.

Físicamente: formas suaves, tez lechosa, carnes blandas, tendencia a la hinchazón.

 

Frío

Principio de contracción y cristalización, principio estático, coagulante. Fuerza centrípeta, que se encoge, interioriza, fija, detiene y astringe, se manifiesta en inmovilidad, concreción, fijación, cohesión, inercia, atonía, pesadez, solidificación y rigidez. Principio de interiorización.

Psicológicamente: carácter frío, concentrado, impasible, insensible, inemotivo, calmado, lento, inhibido, introvertido, cerebral, pesimista, egoísta.

Físicamente: físico enjuto; rostro inexpresivo y frío, tez olivácea.

 

Seco

Principio de tensión. La tensión implica tirantez entre dos puntos, entre un punto y su opuesto, de modo que, en consecuencia, ambos se individualizan. Éste es, pues, contrario al principio Húmedo que distiende y fusiona los opuestos. Es, por tanto, un principio de individualización, de autonomía, de diferenciación, de retracción, de egocentrismo, de disgregación, de defensa, de agresividad, de extremismo. La tensión conduce a la ruptura o divergencia. Causa aridez e irritación.

Psicológicamente: afirmación del Yo, carácter individualista, con gran conciencia de su propia identidad frente a los demás, independiente, nada influenciable, con necesidad de construirse el propio terreno, para lo que necesita enfrentarse a los otros y a la Naturaleza  mediante la lucha, esfuerzo y superación de sí mismo. Da un carácter orgulloso, dominante, agresivo y obstinado.

Físicamente: formas angulosas y musculosas; cuerpo atlético, concentrado, seco; tez ruda.

Identificación